Este año la construcción crecerá 15,1% respecto al año anterior, como resultado del repunte de la inversión privada que subirá 20,5% y por el aumento de la obra pública ante la cercanía de las elecciones. Las encuestas revelan la preferencia de los electores por las autoridades que hacen obras y a ello se han abocado los gobernantes que aspiran a ser reelegidos. Pero el dinamismo de la actividad constructora no sólo está cambiando el rostro de la ciudad de Lima, sino también él de las principales regiones del país.